miércoles, 6 de enero de 2010

Arranca el 2010

Viajar en cercanías y metro tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

El otro día, a pesar de que llovía a cántaros y sufrí las consecuencias, a pesar de que tuve que esperar al tren, y a pesar de que hice el viaje en balde porque fui a la universidad a entregar unos papeles que no pude entregar…

A pesar de ello, en una de esas pegatinas que hay en los vagones con pequeños poemas, fragmentos de libros, versos… Topé con una que me llamó la atención y con la que escribo esta primera entrada del 2010 :)

Sonata

La escucho y cae la lluvia,
y pienso en aquel perro solitario
que iba detrás del ataúd de Mozart.

Lo sigo en los compases de este piano
y en los caminos que dibuja el agua
al irse deslizando en los cristales.

Voy, misteriosamente feliz, siguiendo a un perro
hecho a la vez de música y de lluvia.

Joan Margarit (1938)
Misteriosamente feliz





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